Aunque hasta este momento todo parece maravilloso, algunas veces no lo es tanto. Tenemos que ser autocríticos y ver que en algunos aspectos falta trabajo por hacer.
Como veremos más adelante la interface de los scripts deja mucho que desear. Son demasiado simples. Cuando trabajamos con pocos parámetros, 4 o 5, está bien, pero cuando queremos hacer un script de unas dimensiones más elevadas la organización de la información es vital para que los usuarios pueden manejar los datos correctamente y con PyGimp sólo podemos poner los parámetros uno debajo de otro. Se echa en falta etiquetas para poder describir parámetros, frames para poder agruparlos, pestañas para dividir la información y algunos componentes de Gtk muy útiles.
El problema más grave que yo veo ahora mismo para la realización de scripts en Gimp es el debug. El debug consiste en que Gimp de alguna manera u otra debería de darte información de porque tu script no funciona en tiempo de ejecución en el caso que existiese un problema. Muchas veces cuando empiezas un script, lo preparas un poco: pones los parámetros, las funciones, etc. y cuando abres Gimp simplemente no está y es que te has equivocado en el nombre de un parámetro o has cometido otro error similar. Si te equivocas a la hora de nombrar algún método, cuando ejecutas el script simplemente Gimp te dice que no puede lanzar el script y te tienes que buscar la vida para encontrar el error. Aunque Gimp no te ofrece ninguna herramienta para poder hacer un debug apropiado, más adelante explicaremos como poder detectar los errores, aunque de una manera poco atractiva, pero que nos servirá para encontrar los posibles fallos que tengamos en nuestro código.
Estos son algunos de los problemas, pero también tiene sus virtudes. Python y Gimp son muy potentes y sólo tu imaginación será una barrera para tus creaciones.